"Si no encontramos una vacuna y no continuamos reprimiendo este virus, asumimos que se propagará al 60 o 70% de la población mundial. Desde esa perspectiva, piense en sus posibilidades de ganar la lotería". Esas fueron las palabras exactas de, Mike Ryan, el director del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mientras reflexionaba, ayer mismo, sobre cómo estaba volviendo a repuntar el virus en Europa.
Ya en el mejor escenario "una de cada 200 personas en el mundo podría infectarse con el virus"; sin embargo, los datos que llegan a la OMS no hacen pensar que estemos en ese escenario. Como señalaba la doctora Maria van Kerkhove en la misma rueda de prensa, están "viendo aumentos en las hospitalizaciones, en unidades de cuidados intensivos, particularmente en España, Francia, Montenegro, Ucrania y algunas partes de Estados Unidos. Y eso que aún no hemos visto la temporada de gripe".
Muchos frentes con unos recursos cada vez más cansados

Y en este escenario, es difícil encontrar buenas noticias a nivel mundial. Si pensamos en los enfermos más graves, ya sabemos que, como reconocía Ryan, "el número estimado de muertes por infecciones es del 0,6%. Puede que no parezca mucho, pero si se piensa en un virus que tiene el potencial de propagarse ampliamente, es un número bastante alto. Y ese porcentaje de infectados que acaban falleciendo aumenta drásticamente con la edad".
Es decir, pese a que con el paso de los meses los esfuerzos clínicos y sociales han conseguido reducir la letalidad del virus, a medida que la epidemia vuelve a descontrolarse en algunos de los países que peor lo pasaron en la primera hora, el fantasma del colapso de los sistemas de salud sigue muy presente.
Pero, además, las noticias que llegan de "las llamadas infecciones 'leves'" tampoco son positivas. "Simplemente no sabemos cuál es el impacto a largo plazo de esto. No todos, incluso los jóvenes, se recuperan por completo de este virus" y eso es un enorme problema cuya dimensión ni siquiera hemos empezado a intuir más de medio años después del inicio de la pandemia. De nuevo, pese a todas las polémicas, la OMS vuelve a hacer una llamada de atención para tomarnos en serio un virus que seguimos siendo incapaces de controlar.
Imágenes | OMS
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labandadelbate
Me gustaría que la OMS investigara los datos reales de la propagación del virus en China, dado que ellos son la zona cero del virus, parece como sí el virus no hubiera pasado por allí, mientras hay miles de contagios por todos lados.
tmpmds
Si la gente sigue haciendo como el 90% de los padres y madres del colegio de mi hijo, que los ves que dejan a sus hijos/as y, acto seguido, se quedan delante de la puerta (y delante de los profesores, viendo cómo éstos desinfectan suelas, manos, toman temperatura...) a hablar entre todos, además mezclando los familiares de los grupos desdoblados (para qué los desdoblan?!?!?) y codo con codo (literalmente)...
De esa manera no será el 70%, será el 99%...
Qué coraje me da!
Y lo más divertido es que, antes de la pandemia, dejaban a los niños/as a 20 metros de la puerta y se iban corriendo al coche. Ni apenas "hola/adiós"!
greylotus
Es la respuesta para kano01, que me he equivocado
Por que es una estimación del número de personas necesarias para que se obtenga la inmunidad de rebaño. Esta se calcula a partir de la "R" del virus, cuando la "R" es menor a 1, ya sea porque las interacciones entre personas han disminuido o se toman medidas como la limpieza de manos, los contagios diarios van reduciéndose hasta ser 0.
En poblaciones mas concentradas como pueden ser Madrid o Barcelona sería un porcentaje mayor al 70% pero en pueblos probablemente fuera menor.
kano01
Me gustaría saber cómo Ángela Merkel hace 6 meses y ahora Mike Ryan han llegado al dato del 70%. Pq no el 100%?
damacris
La OMS ha dado 400 versiones y se contradice cada día lo cual me hace dudar de su criterio.
t_r_a
Tan listos que nos creemos y llevamos ya desde febrero sin encontrar nada que pueda combatir el virus, quizas que nos dejemos de tanto presumir de mentes privilegiadas y de mirarnos el ombligo y reconocer que somos tontos perdidos y que nos contagiaremos todos antes que encontrar la vacuna o la medicación para matar al dichoso virus.
Menos mal que es España hubo fuga de cerebros, porque esos cerebros parece que son incapaces de encontrar alguna solución, así que muy listos no deben ser.