Con el fin de intentar reducir el fraude en la contabilidad de las horas trabajadas y regularizar el pago de las horas extra, el Gobierno, a instancias de la UE, impuso cambios en el Estatuto de los Trabajadores obligando a las empresas a llevar un registro de horarios de cada empleado.
El problema es que la legislación no establece un mecanismo concreto para llevar a cabo este control horario, y dejaba en manos de las empresas la elección del sistema de registro que mejor se adaptara a sus necesidades sin control alguno sobre su fiabilidad. La modalidad más habitual ha sido el registro manual en papel fácilmente manipulable, pese a que existen sentencias de la Audiencia Nacional que invalida este sistema. La Inspección de Trabajo solo ha podido abrir diligencias con los casos más evidentes de falseamiento de control horario.
Esto ha dado a origen a manipulaciones y falseamientos en los registros del control horario, tanto por parte de los empleados, para justificar unas jornadas que en realidad no cumplían, como por parte de las empresas para ajustar unas jornadas laborales ficticias a lo pactado en el contrato laboral.
El control horario de nuevo sobre la mesa de negociación. El gobierno ha convocado a sindicatos y patronal para negociar la forma en la que se aplica la reducción de jornada. Uno de los puntos a tratar va a ser la mejora en los controles horarios para asegurar que se aplica la reducción de jornada. Entre las medidas que el ejecutivo pone sobre la mesa es la imposición de un control horario digitalizado al que tenga acceso telemático la Inspección de Trabajo.
Fraudes de los empleados. Algunas empresas han dejado en manos de los empleados el control de horario a través de plataformas online y aplicaciones instaladas en los móviles de los empleados.
El falseamiento del registro horario por parte del empleado supone un abuso de confianza en el desempeño del trabajo y una transgresión de la buena fe contractual. Esta vulneración habilita a la empresa a tomar medidas sancionadoras que se contemplan tanto en el Estatuto de los Trabajadorescomo en el convenio colectivo. En función de la gravedad del fraude, este podría ser motivo de despido procedente para el empleado.
Fraudes de las empresas. Dado que es responsabilidad de la empresa asegurar el registro de la jornada laboral para evitar superar los límites en el número anual de horas trabajadas, resulta especialmente grave la manipulación del control horario por parte de las empresas. En este supuesto, es el trabajador que detecte la irregularidad quien debe denunciarlo ante la Inspección de Trabajo.
Si el falseamiento se lleva a cabo después de haber firmado la jornada laboral, deben solicitarse las copias del registro de horario a la empresa y aportarla como prueba junto a una denuncia ante la Inspección. Por otro lado, si la manipulación se realiza antes de la firma del trabajador, este debe negarse a firmar el registro hasta que no se corresponda con la jornada real realizada.
Sanciones de entre 60 y 187.000 euros con blindaje contra despidos. Si la Inspección de Trabajo confirma que se ha manipulado el registro de la jornada, la empresa puede enfrentarse a sanciones que van desde los 60 euros para las faltas administrativas muy leves, hasta más de 187.000 euros para los casos más graves. En 2022 se cursaron más de 11.000 expedientes sancionadores por infracciones en el registro horario con un importe medio de 1.070 euros.
Para evitar represalias, la empresa no podrá despedir al empleado que denuncie una irregularidad ante la Inspección de Trabajo sin una causa procedente, y el despido será considerado como nulo, existiendo una sentencia en firme al respecto que sirve como jurisprudencia.
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Imagen | Pexels (Anete Lusina)
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ignir
no sirve para nada.
En todas las empresas que he trabajado, y todo el mundo que conozco, usa sistemas automatizados que le pone la hora a diario automáticamente, incluso algunos sistemas dan la opción de introducir automáticamente todas las horas del mes, al momento.
Hasta en una empresa que estuve lo hacían a través de un excel que iban copiando cada mes con las mismas horas, y modificaban un poco alguna y ya está...
es que es absurdo.
El fin del sistema es totalmente entendible, lo que no es entendible es que no haya un estándar definido por el gobierno, y que todas las empresas deban seguir el mismo estándar.
ciquitraque
Para empleados públicos y "privados": firma con huella y tarjeta profesional al entrar y salir así como periodos de descanso y como en mi trabajo, que viene el jefe del jefe y en el momento que pasa el su tarjeta no se puede registrar nadie. El que no esté en su puesto, expediente, el que se exceda en su jornada, que empiece a contabilizar la hora como extraordinario verás como una de las preocupaciones de los que deben gestionar los recursos humanos es que la gente hiciera el horario convenido, y nunca por exceso. Los sistemas de control de jornada laboral tienen que ser automáticos y precintados para evitar manipulaciones y constar con sistemas de envío automático al ministerio de trabajo que debería hacer inspecciones mucho más frecuentemente como con los camioneros.
Unos cuantos inspectores con ganas de hacer su trabajo y se iban a acabar las tonterías. Cuando estuve en Austria la gente a su hora estaba sentada, a su hora se iba (sin contemplaciones) y no regalaban ni un minuto, ahora que utilizar las horas de trabajo para ir al médico, mirar el móvil o llamar a un familiar era impensable.
retorta
¡Que desilusión!
He entrado a leer este articulo pensando en que, por fin, el gobierno, iba a hacer cumplir el horario a los funcionarios, sin que se pirasen a la compra, al bar, al café, a la siesta, etc.
danieloliva
Mientras las horas de fichaje no se guarden en sistemas externos a la empresa, con geolocalización, inmutables y auditados no hay nada que hacer. Y ni aún así, siempre llegarán los empresarios que obligarán a sus empleados a fichar a la supuesta hora de entrada/salida y luego a seguir manteniendo a la empresa gratis.