Ni el movimiento Flygskam ni la pandemia de coronavirus nos han hecho cambiar. El cielo ha vuelto a llenarse de aviones. Tanto que 21.000 millones de dólares y el futuro del mercado están en juego. Airbus y Boeing pelean por dar un golpe definitivo sobre la mesa.
2019. Es 2019, Greta Thunberg lidera el movimiento Flygskam y Europa empieza a mirar con recelo la contaminación generada por la aviación, especialmente en los vuelos cortos. En Suecia, la concienciación medioambiental empieza a calar y a provocar pequeños cambios.
2020. "Más del 50% de los viajes de trabajo desaparecerán tras el Covid-19". Bill Gates se atrevía a realizar este pronóstico a finales del año 2020. Entonces, una encuesta a 2.500 trabajadores que realizaban trabajos frecuentemente resaltaba que el 43% de ellos esperaba viajar menos cuando remitiera la pandemia.
2021. Hace menos de un año, en agosto de 2021, una encuesta de Bloomberg recogía que el 84% de las 45 empresas preguntadas aseguraban que sus viajes se reducirían una vez se recobrara la normalidad en materia de movilidad. De hechos cifraban una reducción de entre el 20 y el 40% en este tipo de gastos.
Volvemos a la normalidad. Menos de un año después, las palabras se las ha llevado el viento. Air France-KLM avanzó el pasado mes de mayo que este verano estarán operando a un 90% de su capacidad. Desde American Express también han apuntado a que en 2023 se realizarán los mismos viajes de negocios que en 2019. La ruta entre México y Madrid operada por Aeromexico ya tiene un 43% más de vuelos que hace tres años.
Movimientos que desde Europa no se ven con buenos ojos. Las instituciones quieren fomentar el uso del tren en detrimento de los vuelos y Raynair ya ha avisado de que el aumento de las tasas anticontaminación y el crecimiento del precio de los combustibles harán desaparecer los vuelos de bajo coste.
Hasta los superjumbos crecen. De hecho, el aumento en los vuelos ha sido tan repentino que se ha multiplicado el uso y la demanda de los superjumbos. Los aviones gigantes ya realizan el 60% de los vuelos que llevaban a cabo antes de la pandemia y se espera que su demanda aumente con el paso de los meses.
21.000 millones de dólares. En este contexto, Airbus y Boeing han empezado a librar una pelea que puede ser decisiva en el mercado aeronáutico. El aumento de viajeros ha derivado en una renovación a marchas forzadas de los aviones actuales. Una renovación que tiene un precio: 21.000 millones de dólares.
El Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough será el ring donde las dos grandes compañías en la fabricación de aviones terminen por cerrar sus acuerdos con Delta, Malaysia Airlines o LOT Polish Airlines, entre otros.
Una batalla decisiva. Según recoge Bloomberg, los acuerdos que se cierren en los próximos días pueden provocar cambios decisivos en el mercado aeronáutico. Actualmente, Airbus lidera con un 70% del mercado de los aviones de fuselaje estrecho, los más demandados por las compañías.
El diario económico recoge que sólo en China, Airbus ya ha vendido 290 unidades de su A320neo, uno de los modelos más exitosos, por valor de 37.000 millones de euros. Ingresos que han empujado a la compañía a aumentar sus niveles de producción y reducir el tiempo de entrega de sus aviones. De hecho, el objetivo es producir 75 unidades mensuales del A320neo hasta 2025.
Por su parte, Boeing ha tenido problemas de suministros y está pendiente de las aprobaciones regulatorias en relación a su 737 Max 10, después de dos accidentes ocurridos en 2020. De hecho, tampoco puede garantizar la producción de planeadores (aviones sin motor), como sí ha hecho Airbus.
Foto | Niklas Jonasson
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daniel3241
Donde están los ilusos que promulgaban una nueva normalidad y decían que el mundo iba a cambiar después de la pandemia. JAJAJAJA!! me rio en sus caras
El mundo no va a cambiar (por lo menos en la linea de consumir menos), de hecho va a ir a mas, mas vuelos comerciales, mas demanda de productos tecnológicos, mas demanda de comida, por consiguiente las empresas aumentaran su oferta. Cada año mas y mas personas aumentaran sus rentas y demandaran productos y servicios. Por lo que ese mundo de yupi donde íbamos a reducir nuestro consumo en pro del planeta me parece que son cantos de sirena.
ivan5691
No entiendo como los países siguen comprando aviones Boeing después del desastre del 737 MAX, esa empresa debió haber quebrado hace muchos meses atrás y los más increíble es que tienen cientos de dichos aviones listos para volar de nuevo.
Claro, ahora la coima es mucho más alta y los reguladores no aceptarán nada que sea inferior a decenas de millones de dólares en paraísos fiscales.
El problema con ese avión es que no vuela, no es capaz de planear porque tiene el centro de gravedad cambiado para dar lugar a sólo dos motores. La mayoría de única forma que vuele es llenándolo de sistemas para mantener en forma artificial un vuelo antinatural.